Escaso contenido

Ajouté le: 13-10-2017 07:18

La tarde se iniciaba con una ovación al romper el paseíllo a Curro Díaz por su faena en San Jorge, a la que invitó a sus compañeros de terna. Bueno, con eso y con la grata sorpresa de una buena entrada. El de Linares recibió a un toro muy en Torrealta de Bañuelos que, tras partirse el pitón, volvió a la corrales. Saltó el sobrero, un palmosillo anovillado y, para colmo, manso. La nada ante un Curro que tampoco hizo nada por estar. Sin historia. Estocada rinconera muy efectiva. El cuarto, un animal escurrido de atrás, se tapaba por dos velas de feliz cumpleaños, Curro. Manso de carreta en el caballo y sin saberlo lidiar. Desentendido el linarense, hubo de encargarse Fandi del animal para colocarlo ante el jaco. Cuando sale un animal que no es de carril aumentan las complicaciones. Y un manso, como todos, tiene su lidia. Curro anduvo muy mentiroso, con la patita atrás, la muleta en la cadera y toreando desde la parada del tranvía más cercana. Varios pinchazos abajo hasta que por fin logró pegarle un bajonazo. Muy mal, Curro. A cobrar y a casa.

 

El Fandi recibió a su primero con largas cambiadas en el tercio seguidas de un cadencioso toreo de capa, con gusto. Quitó por Gaona el murciano Ureña y tocaron a banderillas. Ni una en la cara. Ni por casualidad. Qué horror. Eso sí, como recortador no tendría precio. Y con la muleta aún es peor. Un toro nobletón al que Fandila se dedicó a torturar a base de mantazos con esa lona de camión que lleva por muleta. Una estocada efectiva y al suelo. Sin puntilla. El quinto tuvo una lidia con excesivos tiempos muertos. A estas alturas, el personal ya estaba mosca. De nuevo show con los garapullos. Un toro con opciones en la muleta al que el de Granada no le dio ni uno. Qué torero tan sumamente malo. Pero malo hasta doler. Aún me debe un buen puñado de buenos toros que le han salido en Zaragoza. Pero no se preocupen, al año que viene más y aún peor. A cobrar y a casa, con la esperanza de no verlo más en Zaragoza.

 

Paco Ureña regresaba tras ser uno de los triunfadores de la temporada. Con el capote torea con la mano de fuera al revés. Su oponente, en el tipo de la divisa, fue mal picado y peor lidiado y banderilleado. Con la pañosa, el de Lorca no entendió al toro. Cuanto más por abajo, más respondía. Cuanta más suavidad, más respondía. Ureña, en una tanda, se dio cuenta. Puro espejismo. Arrimón de mentira y a por la espada. Mató en su forma con una estocada arriba que puso al de Bañuelos panza arriba al instante. Oreja, porque en Zaragoza lo regalamos. La jota nos hizo recibir a un toro muy en el tipo que medio cumplió en el caballo. Encastado en la muleta, cuando Ureña lo llevó toreado, esto es, sometido por abajo, el de Bañuelos tuvo un tranco de más. Ahogado en unas distancias excesivamente cortas, marchó a por la espada. A medias de nuevo Ureña. Se tiró a matar a topacarnero, saliendo trastabillado. Esto no es hacer con pureza la suerte de matar, por mucho que se lo canten. Las mulas arrastraron al encastado que hizo sexto sin una oreja.

 

Esta empresa es la leche, con perdón de la expresión. Lo mismo ponen a dos baturros a hacer como que bailan la jota de Borobia, porque ella aún va, pero él parecía que había venido sin dormir, que te traen a la charanga de Interpeñas. Qué vergonzante, empresarios. Vaya tela marinera. Salimos de la plaza decepcionados: Bañuelos era una de las pocas ganaderías con interés en la feria. Eso sí, nos vamos al bar a ritmo de Paquito el Chocolatero y la Marcha Real. Que no caiga la fiesta. Madre mía. Mañana vaquillas, gran prix de las peñas (otra genialidad de alguna mente pensante), toros de Cuvillo y roscaderos. Si pueden, vengan a los roscaderos a Zaragoza. No les defraudarán. Y viva la Virgen del Pilar.

 

Zaragoza. Plaza de toros de La Misericordia. 6ª de la Feria del Pilar. Con casi dos tercios de plaza, se lidiaron cinco toros de Antonio Bañuelos, bien presentados, pero de juego escaso en líneas generales. Noblote el 2º; muleteros 3º y 5º; manso el 4º y encastado el 6º. Y uno más como sobrero de La Palmosilla (1º bis), manso y anovillado.


Curro Díaz: ovación con saludos y silencio.
El Fandi: silencio y pitos.
Paco Ureña: oreja y oreja.

 

Crónica de Antonio Martinez

Foto de SCP

 



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