Un 7 de octubre que quedará en el alma de La Misericordia

Ajouté le: 15-10-2018 08:45

A hombros salió Juan José Padilla en su despedida de los ruedos europeos, cortando dos orejas José María Manzanares y una Alejandro Talavante a una completa corrida de Núñez del Cuvillo.

 

Los toros de la ganadería de Núñez del Cuvillo se lidiaban este domingo en La Misericordia para la despedida europea de Juan José Padilla. Cartelazo de lujo el que hacía el paseíllo al lado de José María Manzanares y Alejandro Talavante.

 

“Aguaclara” llevaba por nombre el toro que abría la corrida, al que Padilla quitó tras el tercio de varas por chicuelinas y decidió no banderillear. Instinto manso tenía el astado, que siempre tendía a irse a terrenos de tablas pero logró sujetarlo el jerezano en los medios. Aprovechó la movilidad del astado para que entrase su faena en el tendido tras una primera serie por la mano derecha con dos circulares unidos. Por la mano derecha logró hacer incluso sonar la música el jerezano. Noble pero sin raza fue el astado, que siempre tendía a salir hacia el olivo, aburriéndose más a partir de la tercera tanda y yendo a la querencia. De estocada de la que tardó en caer mató al animal.

 

 

“Aguaclara” también llevaba por nombre el segundo de la tarde, astado de la vuelta de José María Manzanares a la plaza de toros de La Misericordia, donde no hacía el paseíllo desde el año 2011. Bello fue el recibo veroniquil del alicantino al astado, que lucía dos puntas al cielo y una presencia más seria que la de su hermano anterior. Poco a poco fue tirando en faena Manzanares de la condición de un toro que mantuvo la humillación y que le repitió en los muletazos al natural al matador, haciendo que sonase la música. Más corto tenía el pitón derecho del toro, por lo que decidió seguir exprimiéndolo por la mano izquierda y por ahí prosiguió relajando el trazo y gustando al tendido. De una gran estocada mató a su oponente, siendo prendido Suso contra las tablas sin consecuencias aparentes. Oreja con fuerte petición de una segunda no concedida por el palco.

 

 

A una mano fue el sorprendente recibo capotero de Talavante al tercer de la tarde, un animal al que llevó de esa forma para terminar por tijerillas el prólogo capotero y una media a pies juntos que llegó con fuerza al tendido. Bien le metió las cuerdas en el primer puyazo Miguel Ángel Muñoz. En los medios esperó con la mano izquierda a un toro de Núñez del Cuvillo que se le arrancó alegre a Talavante, animal que repitió también con fijeza, motor y humillación en la siguiente serie por el mismo lado. Le tocó la muleta y lo desarmó en el inicio de la tercera tanda a Talavante, parando incluso la banda, pero siguió toreando por el mismo palo el extremeño para conseguir momentos de magia y plenitud. Cuando cogió la derecha, el toro le volvió a responder con la misma calidad que por la zurda, por lo que exprimió a base de toreo caro al astado, levantándose el tendido tras una arrucina. También se arrimó en el final de faena, pero se le fue trasera la estocada tras pinchazo. Oreja.

 

 

Buen son mostró de salida el cuarto de la tarde, toro de la despedida de Juan José Padilla en Europa, al que saludó por una larga cambiada en el tercio y varias verónicas de efectismo en el tendido. Por chicuelinas al paso lo acercó al caballo de Justo Jaén, quitando también Padilla posteriormente por faroles y acercarlo de nuevo toreramente al caballo para la segunda vara. Banderilleó con efectividad en el tendido. Emocionante fue el brindis a sus hijos, para comenzar llevándose al animal a los medios muy en su concepto y exprimirlo por la mano derecha en el centro de éste. No sonó la música hasta la cuarta tanda, en la que prosiguió por la mano derecha para finiquitar trasteo de cara a la galería. Estoconazo soberbio en el momento en el que sonaba un aviso. Dos orejas.

 

 

El quinto llevaba por nombre “Mosquero”, negro mulato, nacido en febrero de 2014, con un peso de 535 kilos y segundo del lote de José María Manzanares. Otro buen toro de Cuvillo fue el animal, al que aprovechó el alicantino a base de toreo a zurdas de mucho calado. Oreja tras pinchazo.

 

 

Aprovechó Talavante las condiciones del segundo de su lote para sacar de nuevo la magia que atesora su concepto. Corrida completa la que finiquitaba este sexto toro en el encierro de Núñez del Cuvillo.  Estoconazo final, que requirió de golpe de descabello debido a la tardanza en caer del astado. Ovación.

 

 

FICHA DEL FESTEJO. Plaza de toros de La Misericordia, Zaragoza. Última de la feria del Pilar. Corrida de toros. No hay billetes. Toros de Núñez del Cuvillo. Juan José Padilla, silencio tras aviso y dos orejas tras aviso. José María Manzanares, oreja y oreja. Alejandro Talavante, oreja y ovación tras aviso.

 

Reseña de Javier Fernández Caballero y foto de Emilio Méndez.



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